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martes, 11 de noviembre de 2008

Sí hay pruebas de que causamos el calentamiento

Hace un par de días te contamos que algunos científicos del MIT analizaban pruebas que sugerían que el calentamiento global podría tener su origen en la naturaleza misma. Sin embargo, hoy nos enteramos que científicos de la Climatic Research Unit, de la University of East Anglia (UK), dicen haber demostrado que la actividad humana es la que ha causado el calentamiento en ambas regiones polares. ¿A quién debemos creerle?

El calentamiento de los polos, atribuido a la influencia humana
El calentamiento de los polos, atribuido a la influencia humana

Como ocurre en muchos otros temas, los científicos tienen opiniones encontradas sobre el verdadero origen del calentamiento global. Todo el tiempo aparecen pruebas que demuestran que tal o cual proceso es el responsable de que nuestro planeta esté destinado a convertirse en un gigantesco baño sauna. El último round de esta “pelea” ha sido ganado por los científicos de la University of East Anglia, que han publicado en la edición online de Nature Geoscience de esta semana un artículo que seguramente será recogido por los diarios de todo el mundo.

Si bien se habían observado a lo largo de las últimas décadas aumentos de temperaturas en el Ártico y la Antártida, no habíamos sido capaces de atribuirlas con seguridad a la influencia humana. En gran medida, esto se debe a la carencia de datos recogidos in situ, algo bastante razonable si se tienen en cuenta las condiciones reinantes en esos lugares. Esta falta de información concluyente había llevado al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en ingles) a la conclusión de que la Antártida era el único continente en el que los cambios de temperatura (inducidos por la actividad humana) aún no se habían  detectado.
¿El hombre no influye en el clima?
¿El hombre no influye en el clima?
Ahora, una actualización de los datos referidos a las temperaturas de la superficie terrestre y las simulaciones de cuatro nuevos modelos climáticos, demuestran sin dudas que las temperaturas en ambas regiones polares aumentan, y que sus variaciones no son coherentes con los vaivenes naturales del clima. Según los científicos, estos cambios son directamente atribuibles a la influencia humana.
Esto nos plantea un dilema: ¿a quién debemos creerle? Es decir, si ambos equipos de trabajo se basan en datos aparentemente irrefutables, pero opuestos, hay algo que se debe estar interpretando mal. En realidad, es muy posible que tanto la gente del MIT, que atribuye una parte del calentamiento global al aumento del metano, como los de East Anglia, que atribuyen el calentamiento de la Antártida a la actividad humana, tengan razón. Seguramente, el metano aporta un granito de arena a los gases que los humanos liberamos a la atmósfera, y juntos provocan los aumentos de temperatura que se registran en todo el planeta, polos incluidos.

En definitiva, de eso se trata la ciencia. Recoger pruebas, elaborar hipótesis, y luego ver si esas teorías se sostienen cuando aparecen nuevos datos. Si seguimos en esta senda, podremos determinar exactamente qué hacer para mantener nuestro planeta saludable (y, por lógica, a nosotros mismos).

Enlaces relacionados:
thefutureofthings.com

(visto en Neoteo)

lunes, 10 de noviembre de 2008

Batería orgánica de clorofila

Seguimos recogiendo información relativa a la invención de nuevos tipos de baterías, una más extraña que la otra. Ahora es el turno de las que basan su funcionamiento en la clorofila, el pigmento que da el característico color verde a la mayoría de los vegetales del planeta. Ha sido inventada por el profesor taiwanés Chungpin Hovering Liao, quien no ha revelado cómo funciona su invento.
Cómo funciona su pila es un secreto por ahora.
Cómo funciona su pila es un secreto por ahora.

Un científico de Taiwán ha inventado la primera batería de clorofila orgánica del mundo. Dice que puede suministrar electricidad a los 10 segundos de ser humedecida con agua o cualquier otro líquido (sí, incluso con orina).
El profesor de la Escuela Superior de Electro-óptica y Ciencias de la Universidad Nacional Formosa de Taiwán, Chungpin Cierne Liao, es el responsable de este invento. Asegura que su batería puede proporcionar electricidad durante plazos comprendidos entre dos días y una semana y, aunque la corriente que puede suministrar es aproximadamente la mitad de la de una batería ordinaria, su capacidad de almacenamiento es superior al de las pilas de combustible japonesas basadas en agua. Cómo funciona su pila es un secreto por ahora, pero según Chungpin utiliza cualquier líquido para comenzar a generar corriente eléctrica en solo 10 segundos.
Este tipo de batería no contiene sustancias tóxicas
Este tipo de batería no contiene sustancias tóxicas

Suponiendo que su fabricación y rendimiento resulten viables en gran escala, y que los gadgets del futuro día funcionen mediante estas pilas, sus residuos no serán nunca un problema (como con las de azúcar).

Es que este tipo de batería no contiene sustancias tóxicas en su interior, y su funcionamiento se basa en una reacción química totalmente natural. El profesor Liao ha comenzado el proceso de solicitud de patentes en varios países, Taiwán y los Estados Unidos incluidos.

Enlaces relacionados:
etaiwannews.com
(visto en Neoteo)

domingo, 9 de noviembre de 2008

Para 2030 necesitaremos un segundo planeta

Es evidente que la voracidad con la que consumimos los recursos del planeta, y la forma en que los residuos de nuestra actividad industrial destruyen el medio ambiente, podría hacer que para el 2030 la humanidad necesite un segundo planeta para sobrevivir. La Tierra, por sí sola, resultaría insuficiente para proveer a todos sus habitantes de los recursos que necesitan para vivir.
La ONG ecologista WWF alerta sobre el futuro.
La ONG ecologista WWF alerta sobre el futuro.
El último informe bienal presentado por la ONG ecologista WWF advierte que, para satisfacer su demanda de productos y servicios, la humanidad podría necesitar en 2030 un segundo planeta.

El documento, titulado "Planeta Vivo", señala que la ya tristemente famosa “huella ecológica” que imprime la humanidad a su paso (esto es, la presión que ejerce sobre los recursos vivos o no renovables de la Tierra) supera en un 30% a su capacidad de regeneración. No hace falta ser un genio para darse cuenta de que si las condiciones de explotación del planeta no varían, estaremos frente a un problema muy grave.
Si no cambiamos, ya podemos ir buscando otro.
Si no cambiamos, ya podemos ir buscando otro.

Esta sobreexplotación, que va en constante aumento, provoca la destrucción de innumerables ecosistemas, a la vez que aumenta la acumulación de residuos y subproductos industriales contaminantes en el aire, el agua y la tierra. Es decir, estamos consumiendo más de lo que podemos producir, a la vez que contaminamos el planeta. Se trata de una verdadera receta para el desastre.

Para entender qué es lo que le pasa a la Tierra, se puede dar un ejemplo a una escala más pequeña. Supongamos que, en lugar de un planeta con casi 7 mil millones de personas, tenemos solo una pequeña granja, habitada por 7 personas. Si cada año los granjeros consumen más animales y semillas de las que destinan a la reproducción de esos mismos productos, es fácil ver que si bien hoy tienen satisfechas sus demandas alimenticias, el próximo año pasarán hambre.
La sobreexplotación provoca la destrucción de innumerables ecosistemas.
La sobreexplotación provoca la destrucción de innumerables ecosistemas.
Multiplica el problema por mil millones, y tendrás una idea de su envergadura. Como si su actitud no fuese lo suficientemente suicida, nuestros granjeros además contaminan su terreno con desperdicios no biodegradables, talan árboles y no los reponen, contaminan su estanque, etc. Está claro que, si no cambian su forma de proceder, pronto necesitarán otra granja para vivir.
El problema es que no disponemos de un planeta de repuesto que pueda aportar todo lo que no nos brinde este. Y estamos hablando del año 2030, es decir, se trata de una crisis que afectará directamente nuestras vidas y la de nuestros hijos. Es evidente que se necesita tomar medidas hoy mismo. La pregunta del millón es ¿estamos dispuestos a cambiar nuestros hábitos personales para proteger el planeta? Si tenemos en cuenta que ya hay al menos cincuenta países que sufren la escasez de recursos hídricos, centenas de millones de personas con hambre, y un aumento constante de la temperatura de nuestro planeta debido a la actividad humana, la respuesta lógica no puede ser otra que un rotundo”.  Pero, ¿es sí?

Enlaces relacionados:
panda.org

(visto en Neoteo)

jueves, 6 de noviembre de 2008

Unos juego para aprender sobre la ecología

Water-Dash!



The o-zone


Tumbling Trash


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Las bombillas incandescentes desaparecerán en la UE




Las bombillas incandescentes tienen los días contados en la Unión Europea. La semana pasada, el consejo de ministros acordó la supresión definitiva de este tipo de iluminación para el año 2010. ¿El motivo? Dar paso a las bombillas de bajo consumo energético.
Países de fuera de Europa como Cuba, Australia o Filipinas también han llevado a cabo una medida similar. Con ello, en el viejo continente, se conseguirá reducir el consumo energético en un 60% y evitar que se emitan a la atmósfera cada año 30 millones de toneladas de dióxido de carbono.


(fuente Ecología Verde)

martes, 4 de noviembre de 2008

Consejos para ahorrar agua


Ahorrar agua, como ya  hemos dicho en infinidad de ocasiones, es fundamental para conseguir que nuestro planeta sea más sostenible. Además, hay que tener en cuenta que en otras regiones del planeta no tienen la suerte de disfrutar de este bien tan preciado, imprescindible y limitado. Por eso, para que toméis conciencia y empecéis a aportar vuestro granito de arena si no lo hacíais aun, os damos varios consejos para que ahorréis agua en casa. Nuestro bolsillo también lo agradecerá.
1- Es mucho mejor ducharse que bañarse. Así ahorraréis unos 7.300 litros de agua al día.
2- Importante no dejarse el grifo abierto mientras os estáis lavando los dientes.
3- Hay que saber parar la ducha. Cuando uno se enjabona, no es necesario dejarla encendida, pues así estamos despilfarrando litros de agua innecesariamente.
4- Es recomendable utilizar una pila para enjabonar y otra para aclarar. Lo de fregar los platos, vasos, etc. bajo el chorro de agua nos hará gastar muchos litros más.
5- No hay que utilizar el inodoro para tirar colillas o como papelera.
6- No hay que lavar los alimentos con el grifo abierto. Es mejor utilizar un recipiente lleno de agua que luego nos servirá para regar las plantas.
7- El lavavajillas y la lavadora se tienen que utilizar sólo cuando estén completamente al máximo de su capacidad.
8- Utilizar a poder ser plantas autóctonas. Éstas requieren menos agua y menos cuidados.
9- Acabar con las fugas de agua lo más rápido posible. 10 gotas de agua por minuto, aunque parezca una tontería, suponen 2.000 litros de agua desperdiciados cada año.
10- A poder ser, riega tus plantas por la noche para evitar pérdidas por evaporación.


(fuente Ecología Verde)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Nuevos misterios sobre el cambio climático


Un árbol muy viejo ha permitido a los científicos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, conocer nueva información acerca del cambio climático y el calentamiento global que hasta ahora no se conocía.
La revista Evolution lo publica en su número de noviembre a través de un informe. En éste, Christopher Dick, profesor de ecología y biología evolutiva y autor del informe, ha comentado que el árbol en cuestión es el Symphonia globulifera, aparecido en África hace unos 45 millones de años.
Curiosamente, hace unos 20 años, crecieron en América Central y América del sur algunos ejemplares en plena selva. Por lo visto, las semillas atravesaron el océano para llegar hasta allí.
A todo esto, Dick comentó que hay una fuerte relación entre cambio climático y evolución genética:

En ambientes de mayor calor y mayor aridez, sus poblaciones probablemente se limiten en número, como ha ocurrido especialmente en América Central.
Eso nos dice que algunas cosas pueden sobreponerse a pesar del cambio forestal. Sin embargo, las modificaciones climáticas del pasado no estuvieron combinadas con la deforestación como ocurre ahora. Esa combinación podría perjudicar muchas especies en el próximo siglo.
Como conclusión, Dick argumentó que algunas cosas pueden persistir a pesar de que se produzcan enormes cambios forestales, además de las modificaciones ambientales.


(fuente Ecología Verde)